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viernes, 21 de septiembre de 2012

Martines de verano IV. Un ratito a la sombra.


viernes, 8 de junio de 2012

Carroñada.

Tres escasos minutos han tardado treinta y tantos buitres en comerse el cebo, después de mas de 4 horas de espera, ha merecido la pena.

Gracias a HidephotoEXTREMADURA donde hemos realizado la experiencia. Gracias Fran.

Espero que os gusten las fotos.













jueves, 31 de mayo de 2012

Alcaudón común. Lanius senator. Fotonatura.

 Está fotografía ha sido selecionada entre las 250 que han concursado en un día de la naturaleza en España, promovido por Fotonatura y está también esta también. las reglas del juego eran estar hechas durante el 28 y 29 de Abril y no tener mas del 10% de recorte. Para mi haber colocado a dos de mis fotografías aquí ya es un exito. Espero que os gusten.





miércoles, 3 de noviembre de 2010

Cementerio de Vegaviana.

 

Poema Muerte Nupcial de Miguel Hernandez


El lecho, aquella hierba de ayer y de mañana:
este lienzo de ahora sobre madera aún verde,
flota como la tierra, se sume en la besana
donde el deseo encuentra los ojos y los pierde.
Pasar por unos ojos como por un desierto;
como por dos ciudades que ni un amor contienen.
Mirada que va y vuelve sin haber descubierto
el corazón a nadie, que todos la enarenen.
Mis ojos encontraron en un rincón los tuyos.
Se descubrieron mudos entre las dos miradas.
Sentimos recorrernos un palomar de arrullos,
y un grupo de arrebatos de alas arrebatadas.
Cuanto más se miraban más se hallaban: más hondos
se veían, más lejos, más en uno fundidos.
El corazón se puso, y el mundo, más redondos.
Atravesaba el lecho la patria de los nidos.
Entonces, el anhelo creciente, la distancia
que va de hueso a hueso recorrida y unida,
al aspirar del todo la imperiosa fragancia;
proyectamos los cuerpos más allá de la vida.
Expiramos del todo. ¡Qué absoluto portento!
¡Qué total fue la dicha de mirarse abrazados,
desplegados los ojos hacia arriba un momento,
y al momento hacia abajo con los ojos plegados!
Pero no moriremos. Fue tan cálidamente
consumada la vida como el sol, su mirada.
No es posible perdernos. Somos plena simiente.
Y la muerte ha quedado, con los dos, fecundada.

100 Años de Miguel

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