Puesta sobre el Pericuto de Aliseda.
La Wiki dice:
Los Barruecos es un paraje natural declarado
monumento natural por la
Junta de Extremadura en febrero de
1996, una
figura legal que garantiza la protección de este espacio con el objetivo
de preservarlo para las generaciones futuras. Para justificar la
aplicación de este régimen de protección en este entorno se esgrimieron
numerosas razones de gran peso, en relación a la importancia de la
geología,
la
fauna
y la
flora
de la zona, así como de los restos arqueológicos que atestiguan una
continuada presencia humana en la región. Este reconocimiento oficial se
debió en gran medida a la repercusión mediática que generó el proyecto
del
Museo Vostell
Malpartida, que fue promovido y ubicado en esos terrenos por el
artista alemán afincado en
Extremadura
Wolf Vostell, una de las figuras más destacadas del
movimiento
Fluxus.
Los Barruecos se encuentran a unos 14 kilómetros de
Cáceres,
en el término municipal de
Malpartida de Cáceres, aproximadamente
tres kilómetros al sur del núcleo urbano. Se accede desde
Cáceres
por la carretera EX-521 hasta
Malpartida,
donde el desvío hacia Los Barruecos está ya señalizado.
El perfil y la configuración del paisaje son singulares y evocadores.
Las grandes masas de granito se han degradado progresivamente a lo
largo de millones de años para originar unas formas monolíticas
globulares conocidas como bolos, verdaderas esculturas moldeadas por la
mano de la naturaleza, que han recibido nombres como la Seta o las Peñas
del Tesoro. El río
Salor es la principal arteria fluvial, y su
represamiento en distintas épocas ha posibilitado la creación de una
serie de charcas. Entre ellas se encuentra la conocida como del Barrueco
de Abajo, en cuya orilla se localiza el antiguo Lavadero de Lanas, que
constituye el actual
Museo Vostell
Malpartida.
El Lavadero es un edificio construido en el siglo XVIII para albergar
la industria lanar de la zona. Con este fin se aprovecharon las
estructuras de unos molinos harineros preexistentes. En
1988 el
conjunto fue declarado «Bien de interés cultural y Sitio histórico» por
la Junta de Extremadura. Ejemplo paradigmático de la arqueología
preindustrial y citado en su momento por estudiosos como
Pascual
Madoz,
Antonio Ponz o
Juan Agustín Ceán Bermúdez,
experimentó un proceso de ampliación debido al auge de la industria a la
que se dedicaba a lo largo del siglo XIX, para sufrir posteriormente el
abandono y la ruina durante el siglo XX. Constaba de varios molinos, un
batán, el lavadero, oficinas, dependencias, una pequeña ermita y la
charca, esencial para el proceso del lavado de la lana. Su arquitectura
se organiza partiendo del muro de la charca, desde donde se originan una
serie de naves o espacios abovedados que actualmente conservan los
nombres de las antiguas funciones a las que estaban dedicados, como el
esquileo, pesaje, calderas... Estos espacios se sostienen mediante
arquerías compuestas por paramentos rústicos de ladrillo, perteneciendo
todos estos rasgos a la arquitectura popular de la región. Como
curiosidad, señalar que los malpartideños son muy aficionados a pescar
en la charca llamada del Barrueco de Abajo, en donde se capturan unos
peces, las tencas, muy apreciados por su sabor y que se utilizan como
ingrediente principal de algunos de los platos más celebrados de la
gastronomía local.
Las tencas no son la única especie animal destacada de Los Barruecos.
Podría considerarse que la más señalada de este hábitat es la cigüeña
blanca, que ha establecido en él una de las colonias sobre roca más
importantes a nivel Europeo. Gracias a este hecho Malpartida de Cáceres
fue nombrada pueblo europeo de las cigüeñas en 1997 por el Fondo
Patrimonio Natural Europeo. Estas aves construyen sus nidos sobre los
bolos graníticos, generando con ello la imagen más emblemática de este
paisaje. Otros animales que pueblan la zona son nutrias, liebres,
lagartos ocelados (el mayor de los lagartos ibéricos), tritones,
galápagos leprosos y varias especies de rapaces como águila
calzada y culebrera, milano real y negro o aguilucho cenizo. En cuanto a
la
flora,
en origen más arbolada, derivó hacia otra formada en su mayoría por
diversas especies de matorrales (retamas, codeso) debido a las
actividades agrarias y ganaderas en el ecosistema. En las zonas húmedas,
se observan también algunas especies de ranúnculos y orquídeas.
Arqueología
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Son numerosos los vestigios arqueológicos existentes en Los
Barruecos. En las Peñas del Tesoro se localiza un importante yacimiento
prehistórico que abarca varias de las etapas de la Prehistoria de la
región. Cabe destacar que en este sitio se han hallado las evidencias
más antiguas de producción
agrícola de Extremadura fechadas hace unos 7000 años, en el
Neolítico.
El sitio fue habitado en etapas posteriores como el
Calcolítico o la
Edad del Bronce. En relación con este asentamiento habría
que citar un conjunto de pinturas y grabados rupestres, que se conforman
como uno de los núcleos de
arte rupestre postpaleolítico
más interesantes de
Extremadura. Hacia el sur se localiza una
importante necrópolis megalítica, la de
Hijadilla.
De épocas más recientes se han hallado sillares con inscripciones y
tejas que datan de la época romana, y también son conocidos algunos
enterramientos antropomorfos tallados en roca del periodo altomedieval.
Sumados al antiguo Lavadero, del siglo XVIII, y a diversos molinos
harineros, todos estos restos constituyen un interesante registro
arqueológico de la presencia y actividades humanas en la región.
Más en:
http://es.wikipedia.org/wiki/Los_Barruecos